La foto ajada de una virgencita anudada en la garganta,
Un paisaje funesto, de amores muertos, que dejan olor rancio
al costado del camino.
Todas las palabras que quiero, pero no puedo.
Un niño que mira el mar por primera vez.
Un pájaro que planea al sol, dibujando jaulas abiertas en
mis ojos.
La inmensidad de lo que crece en silencio y oscuramente, de todas las otras yo que también son yo.
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