jueves, 18 de julio de 2013

El amor y el asco


Mariposas en la panza, noches de verano.
La palabra no dicha, retorciéndose repugnante.
El sueño de ser uno en dos, la caricia perfecta.
Un perro muerto olvidado en un baúl, gusanos comiendo carne.
Una carta de amor,
Flores  pudriéndose, descoloridas y muertas.
Palabras vomitadas desde una boca vencida, venenosa.
Una muñeca sin cabeza.

El cadáver de lo que fuimos entumecido en una mueca horrorosa, caprichosa y horripilante de amor y de asco.

lunes, 20 de mayo de 2013

Samurai


La espada descansa en su vaina, toco el mango con mis manos, la advierto tibia y sedienta de sangre.
Mi corazón late tranquilo y sin pausa, sin pasado  y sin futuro.
Con los pies arraigados  al costado del  camino reposa al sol la sombra de la que fui, que ya fue olvidada en este paraje incierto.
Guerra entre yo y mis otras yo, carne que se pudre, perseguidores perseguidos.
La espada se hunde en algún lugar remoto, una flor carmesí se dibuja en el reflejo de un espejo.

sábado, 2 de marzo de 2013

Y vos


La foto ajada de una virgencita anudada en la garganta,
Un paisaje funesto, de amores muertos, que dejan olor rancio al costado del camino.
Todas las palabras que quiero, pero no puedo.
Un niño que mira el mar por primera vez.
Un pájaro que planea al sol, dibujando jaulas abiertas en mis ojos.
La inmensidad de lo que crece en silencio y oscuramente, de todas las otras yo que también son yo. 

martes, 4 de diciembre de 2012

Del otro lado.

Soñé con ella, soñé que yo era ella.
Soñé con su vestido, que era mi vestido
y un campo desierto en el medio de la noche.
Y palabras que decía en voz baja,
un susurro cantado en la oscuridad,
con la sensación de que algo moría entre los dedos en el momento exacto en el que otro algo nacía entre los dedos.
Y besábamos el pasto mojado con palabras que ahora despierta ya no recuerdo.
Soñé con ella, soñé que yo era ella.
Y me desperté yo, pero ella.
Hembras carnívoras, machos herbívoros.
Y todo este miedo de devorarte.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Naturaleza muerta


El mar es azul y brillante, desde lejos lo admiramos extasiados.
El sol se refleja incandescente, nos hace cerrar los ojos abatidos, imposible soportar tanta belleza…
Maldito el momento en que nos pusimos las mallas para entrar a esta agua revuelta, parduzca, con olor a animal muerto.
Las olas no me dejan avanzar, no veo a mi alrededor entre tanta arena y animal putrefacto, se me soltó tu mano ya no sé hace cuanto tiempo, ni siquiera sé si estoy entrando o saliendo del agua o cuantos minutos de aire quedarán en los pulmones.
Maldigo el instante en que quisimos entrar. Maldigo el instante!
Y ya nunca va a volver la conjunción de venus y el sol, ni el azul brillante.
Acortar la distancia para destruír el encanto.

jueves, 1 de noviembre de 2012

De bicis y cadenas

Quiero ser un verbo infinitivo,
Cartulina en blanco.
Un árbol que crece hacia el cielo, infinito.
Un perro durmiendo al sol.

Y quiero que seas mi mejor amigo,
invencibles como Bastián y Atreyu.
Desolados como Patti y Robert,
dos guardianes durmiendo entre el centeno.