miércoles, 15 de agosto de 2012

Para siempre es ahora, Nunca


Te amé para siempre desde catedral hasta tribunales.
Tu juventud lastimó mis retinas, belleza insolente, grosera, una ofensa a mis sentidos.
Te amé tanto, tanto… que imaginé un cuchillo brillante y bien afilado que se clavaba en tu piel tan suave, una trompada fuerte lastimándote esos hermosos ojos color avellana, un beso maternal que se convertía en mordida feroz…
Tan lejos quererte cerca, tan cerca saberte lejos.
y sin embargo, una mirada tuya hubiera alcanzado para salvarme de todo ese calvario…
Que injusto que vos seas tan joven y yo tan vieja!

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